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La Danza de los Tulipanes

La periodista más popular de Gernika es arrollada por el tren que cubre la línea de Urdaibai. La víctima ha sido fijada a la vía con un delicado tulipán entre sus manos. La flor, de un intenso y brillante rojo, es tan hermosa como difícil de encontrar en pleno otoño. La escena, cuidadosamente preparada, ha sido retransmitida en directo a través de Facebook.

La danza de los tulipanes nos sumerge en la ría de Urdaibai, un lugar mágico donde el mar y la tierra se abrazan al compás de las mareas que mecen las tranquilas vidas de sus habitantes, que se ven repentinamente sacudidas por la brutal irrupción de un asesino complejo e inteligente, capaz de rivalizar con los ritmos de la naturaleza que desde siempre han gobernado la comarca.

 La flor más hermosa puede inspirar los crímenes más atroces. 

Descubre los escenarios que inspiraron la novela:

1. Castillo de Arteaga

Desafiando la horizontalidad propia de Urdaibai, encontramos una torre altiva y solitaria. Es el castillo de Arteaga, una joya neogótica mandada construir por la emperatriz Eugenia de Montijo esposa de Napoleón Ill.

El vigia de piedra que espia la noche en las marismas. Capítulo 29

6. Mundaka

El mar y la tierra se funden en este viejo pueblo pesquero que rebosa encanto marinero. Santa Catalina, una ermita solitaria que cuelga de los acantilados y resiste a los embates del mar es la protectora de los surfistas, que llegan hasta aquí en busca de la mejor ola izquierda de Europa.

Las aguas heladas del Cantábrico reciben a diario la visita de Julia. Capítulo 8

2. Murueta

Una antigua fábrica de tejas, con su chimenea de treinta metros de altura, se lleva la primera mirada. Más allá, fusionando la tupida alfombra de hierba con el mar, media docena de embarcaderos de madera le disputan el trono de la belleza.

Una delicada ofrenda de tulipanes busca abrirse paso hacia el mar. Capítulo 56

3. Gernika

Símbolo universal de la barbarie bélica, la capital de Urdaibai cuenta con suficientes atractivos. La Casa de Juntas y el árbol bajo el que se juraban los fueros son los más representativos. Su mercado de los lunes llena las calles de Gernika de bullicio y colorido.

La feria más esperada del año no es la mejor aliada contra la alarma social. Capítulo 40

7. Bermeo

Bermeo sabe a mar, a pescado fresco y a salitre. Aquí duerme la mayor flota de bajura del Cantábrico, un sinfín de barcos de alegres colores y vida azarosa.

El último contacto con tierra firme antes de emprender la temida travesía a Gran Sol. Capítulo 40

4. Bosque de Oma

Extrañas siluetas, ojos que nos espían sin rubor alguno, un arco iris multicolor… Cada paso a través de esta gigantesca obra de arte en plena naturaleza es una cita con un sorprendente mundo irreal.

Las fantasmagóricas figuras de Ibarrola se materializan en una pesadilla de carne y hueso. Capítulo 45

5. San Pedro de Atxarre

No existe mejor mirador para entender Urdaibai. Los bancos de arena trazan hermosos dibujos en el agua, en una pintura impresionista que se renueva con cada marea.

Dos mujeres miran al futuro desde la soledad de su cima. Capítulo 78

8. San Juan de Gaztelugatxe

Cuenta la leyenda que la huella que se dibuja en lo más alto de los 241 peldaños que trepan a Gaztelugatxe pertenece a San Juan Bautista. La ermita de fuerte sabor marinero que se yergue en lo alto del peñón lleva su nombre.

Las olas y el tañido de la campana enmarcan el amanecer de un frío día de noviembre. Capítulo 76

9. Tren de las Marismas

Entre el Gernika y Mundaka un tren de vía estrecha recorre la orilla izquierda de la ría. El paisaje se viste de gala a nuestro paso mientras descubrimos un auténtico paraíso natural en un viaje que siempre resulta demasiado corto.

Sus vías se tiñen de rojo como los pétalos de un tulipán. Capítulo 1